Ángel Valiente
[Viernes, 15 de mayo de 2009] [09.00]
Les prometí la semana pasada enseñarles algo de cine. Siguiendo por esa línea hoy les quiero enseñar un cortometraje que les puede clarificar más o menos lo que puede llegar a ser un rodaje. ¿Sienten curiosidad por saber cómo es un rodaje? ¿Saben las vicisitudes, complejidades y problemas que puede tener el rodar un simple plano de una secuencia? ¿Les gustaría colaborar en ello si tuvieran la oportunidad de hacerlo? ¿Colaborarían en un rodaje se lo propusieran? No contesten de momento, no al menos hasta que hayan terminado de ver nuestro corto de hoy.
“No se preocupe”, de Eva Ungría Lupiani, resume perfectamente en apenas diez minutos lo que viene a ser un día de rodaje de una producción dramática audiovisual. Un equipo de producción que localiza unos exteriores, un director caprichoso que se encariña de un balcón y una pobre ama de casa, más cercana a ser abuela que madre, que decide cándidamente a colaborar en el rodaje cediendo su casa al equipo de producción. Encandilada ella y sus nietos (más sus nietos que ella, a decir verdad) por la posibilidad de participar en una película y conocer al famoseo del gremio y sobretodo encandilada y convencida por las amables formas convencitivas de los diferentes miembros del equipo de producción y de dirección, esta encantadora mujer acaba viendo pasar por su casa a la práctica totalidad de los miembros del rodaje, enterándose y haciendo entender al espectador, lo difícil que es rodar. Por cierto, no se pierdan los créditos si quieren conocer más o menos todas las profesiones del cine.
“Hay que ver la que lían para sólo un rato, ¿no?” Esa frase pronunciada por nuestra anónima protagonista y la tan repetida de “No se preocupe” de los miembros del equipo resumen perfectamente el ideario del corto y el día a día de un rodaje. El objetivo final es sacar adelante el plan programado y si para ello hay que levantar a una familia a las 7 de la mañana, meter focos en una casa, taladrar o sujetar unas cortinas de determinada manera, hacer ruido o llenar la casa de gente pues se hace. Para eso está producción, para convencer a quién sea de lo que sea, para conseguir cualquier cosa a casi cualquier precio. Después con unos bombones o un ramo de flores todo se arregla.
Para los que hemos estado en algún rodaje este corto nos resulta sencillamente genial. Para los que no hayan estado y quieran saber cómo es, especialmente si algún equipo de rodaje algún día les solicita su colaboración, les resultará esclarecedor. Y para todos les resultará tremendamente divertido.
Un ruego final. Si alguna vez les solicito colaboración para rodar uno de mis cortos, ayúdenme por favor. Yo también soy de los que regala bombones. Ya lo he hecho alguna vez, así que “no se preocupen”.
Feliz fin de semana.
[Condiciones de uso | | ]
