Sin duda la escena podría muy bien malinterpretarse o prestarse a equívocos. De entre un grupo de personas en edad madura, que hacen corro sentados alrededor de una mesa en la terraza de un restaurante de la plaza de Haría, destaca sobremanera un sexagenario que retiene una bolsa abierta sobre sus rodillas. Y de la que, en animada charla, va sacando bolsitas de hierba seca y finamente picada que de manera discrecional reparte entre sus atónitos acompañantes...
Puestas así las cosas no pasaron muchos minutos antes de que un diligente y observador camarero del restaurante ‘Dos Hermanos', quizá medio en broma y bastante más en serio, a la hora de servir las consumiciones solicitadas hiciera esta incómoda indagación: “¿Qué es eso? No será ‘hierba'”.
“No. Es decir, sí. Son hierbas pero no se trata de ‘maría'”, enseguida Josep Pámies, el campechano y sonriente sexagenario, se animó en tranquilizar al camarero.
Efectivamente no era marihuana. Las bolsitas solo contenían unas generosas muestras de stevia rebaudiana o azúcar verde. Una especie de la familia de las asteráceas nativa de la región tropical de Sudamérica que se encuentra todavía en estado silvestre en Paraguay, pero desde hace varias décadas se cultiva por sus propiedades edulcorantes y su bajísimo contenido calórico.
Josep Pámies es un reputado agricultor ecológico de Balaguer (Lleida) que forma parte de una pequeña empresa familiar ‘ Pámies Hortícoles SL. ', dedicada a la producción cuidadosa de vegetales para consumo humano bajo las técnicas tradicionales y el respeto al medio ambiente, recuperando para las nuevas ensaladas, hierbas silvestres mal denominadas ‘malas hierbas' por la agricultura industrial y química.
No obstante, no es por su esmerada ocupación y éxito profesional en el cultivo de flores comestibles y aromáticas o hierbas para ensaladas el que este agricultor de Balaguer sea ampliamente reconocido en los ámbitos de la agricultura ecológica de este y otros países, que también, sino por su argumentado activismo en contra de las semillas transgénicas y la dilatada experiencia y conocimientos que atesora sobre el poder curativo de las plantas medicinales.
Además es miembro activo del movimiento internacional Slow Food y de la Asamblea Pagesa de Catalunya, entidades preocupadas por la alimentación como fuente de salud.
En esta última década a Pámies se le ha dado también por emplearse a fondo en pelear contra la ignorancia de la Administración para introducir la stevia rebaudiana en España.”Una planta aún prohibida en Europa” a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) “hace un año que finalmente la autorizó”.
La planta es “tan potente y extraordinaria” que después de haber estado prohibida durante muchos años ahora va a ser “el edulcorante de moda”. En cuanto a los buenos oficios y beneficios para la salud de la stevia, están suficientemente demostrados con multitud de estudios y testimonios de los que se deduce que “es una planta antiácida, antibacteriana, antidiabética, digestiva, diurética, edulcorante, hipotensora...”.
La dedicación de Pámies al cultivo y difusión informativa de la llamada ‘planta dulce' tampoco ha estado exenta de tropiezos y desamores con la Conselleria de Salut de la Generalitat de Catalunya, que lo acusa de “posible atentado a la salud pública por regalar y vender plantas de stevia” indicando en el envoltorio algunas de sus propiedades medicinales.
De ahí que ahora, asociado con otras personas que quieren compartir conocimientos y experiencias positivas fruto del uso de las plantas medicinales y las terapias naturales no agresivas, hayan decidido tomar la stevia rebaudiana por bandera y emprender lo que se les ha dado en llamar: “ Dulce Revolución ”.
Precisamente eso, difundir la filosofía y fundamentos de la dulce revolución a través de la stevia, es lo que hacía Josep Pámies en el mercado tradicional de Haría. Además de mantener una pequeña y amigable reunión con Vanessa Farraz y Alberto Mateos –preocupado siempre por los temas medioambientales-, del Convivium Slow Food Lanzarote. Y el agricultor de la asociación de agricultura y ganadería ecológica 'La Tanganilla', Tomás Hernández.
Tenemos que “concienciar a la sociedad para que adopte una alimentación sana, equilibrada y ecológica”. Motivarla a “cultivar en balcones o jardines de salud las plantas medicinales” necesarias como remedio de primeros auxilios. “Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento” dijo Hipócrates.
En cuanto a las propiedades atribuidas a la stevia destacan “los efectos que tiene para la calidad de vida de los diabéticos”. Los estudios médicos constatan que el principio activo de la planta induce a las células beta del páncreas a “producir por ellas mismas importantes cantidades de insulina, lo que contribuye a reducir la glucosa en sangre”, que es la causa de la diabetes mellitus 2...
Otra de las personas que asistieron entusiasmadas a esta interesante e instructiva charla fue el coordinador de la Asociación Amigos de Villa Cisneros-Sahara , Domingo Matos, que no perdió detalle en calcular el enorme impacto que tendría entre la población diabética de esa antigua colonia española acceder al cultivo de la stevia.
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