El alcalde de Arrecife, Cándido Reguera y el concejal de Cultura, Lorenzo Lemaur, inauguraron este jueves la exposición histórica “La utopía energética” que estará colgada en el Museo del Castillo de San Gabriel hasta el próximo mes de mayo. En el acto de inauguración estuvieron presentes también la directora del MIAC, María José Alcántara y los comisarios e historiadores, Mario Ferrer y Félix Delgado.
Cándido Reguera, tras recordar la situación en la que se encontraba Lanzarote con anterioridad a la llegada de la primera potabilizadora, destacó el papel de los hermanos Díaz Rijo en el desarrollo de la isla de Lanzarote, ya que gracias a la puesta en marcha de la nueva tecnología, se pudo disponer de agua potable lo que posibilitó el desarrollo económico y turístico de Arrecife y de la isla de Lanzarote en general.
El primer edil hizo una comparativa entre lo que costaría el agua ahora si no se hubiese puesto en marcha esta primera potabilizadora, así como también puso de manifiesto el cambio producido en la cultura del agua entre nuestros jóvenes, recalcando la importancia de este líquido tan preciado en una isla como la nuestra.
Por su parte, el concejal de Cultura también recordó la figura de estos hermanos, así como el apoyo recibido por parte del alcalde de aquella época, Ginés de la Hoz. Lemaur , destacó la importancia de inaugurar esta exposición en Arrecife para “revalorizar culturalmente la capital y otorgarle así la importancia que se merece”. Al mismo tiempo, el edil avanzó la iniciativa de que el Castillo de San Gabriel se convierta en breve en el futuro Museo de la Historia de Arrecife.
Una puerta abierta a la historia
La exposición de carácter histórico y documental, cuyo subtítulo es Planes de desarrollo industrial en Lanzarote a mediados del siglo XX, pretende reflexionar sobre el papel de la energía y la ciencia como sectores capaces de cambiar el rumbo de una sociedad a partir de tres capítulos poco conocidos de la historia de Lanzarote.
Cabe recordar que en los años cuarenta de la pasada centuria, Lanzarote era un ejemplo paradigmático del contexto de pobreza y aislamiento en el que vivía el país. Sin embargo, en esas décadas se plantearon varios proyectos industriales muy ambiciosos destinados a cambiar por completo la realidad insular.
Dos de ellos, el denominado Plan Chamorro y las investigaciones de Pons Cano, tuvieron que ver con los diversos intentos de explotación energética de Timanfaya que se han efectuado en las últimas décadas.
En el primer Plan de riego e industrialización de las islas de Lanzarote y Fuerteventura de Manuel Chamorro, el autor planteó en 1948 un programa industrial integral que incluía la implantación masiva de energía eólica, la explotación energética de Timanfaya o la creación de una central hidráulica en el Risco de Famara. El Plan Chamorro alcanzó una gran repercusión social y política, pero no se llegó a plasmar en ninguna acción efectiva.
Pocos años después, en 1956, Francisco Pons Cano, un abogado madrileño propietario de varias explotaciones mineras, ideó una serie de revolucionarias propuestas de desarrollo industrial para la zona de Timanfaya.
En menos de seis meses anunció la extracción masiva de uranio y minerales preciosos de las lavas y la obtención de energía eléctrica y agua potable gracias al calor del volcán. Los experimentos de Pons Cano cautivaron a la población local pero también dieron lugar a reacciones escépticas debido a su falta de base científica.
Frente al eco que alcanzaron estas iniciativas, a principios de los años sesenta se planteó un proyecto que tuvo poco apoyo inicial pero que terminó siendo un factor esencial para el desarrollo histórico de la isla. Ese proyecto fue la potabilizadora de Lanzarote; la primera de uso urbano de Europa y una de las primeras del mundo que se concebía como planta dual, para producir agua y electricidad.
El público que se acerque a contemplar La utopía energética podrá conocer más acerca de estos proyectos a través de una muestra que recoge abundante documentación original: fotografías históricas, material audiovisual de los años cincuenta y sesenta, testimonios de personajes relacionados, prensa de la época, maquetas, manuscritos o documentos originales.
Esta exposición, producida por los Centros de Arte, Cultura y Turismo, se insertó en la pasada edición del V Encuentro Bienal Arte Lanzarote 2009 del MIAC (Museo Internacional de Arte Contemporáneo de Lanzarote) y tras ser expuesta en Yaiza, llega ahora a Arrecife.
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